La inteligencia emocional como herramienta para reforzar las relaciones intra e interpersonales


Tener una buena relación con los demás y con nosotros mismos, es una fuente imprescindible de felicidad personal. Para lograr esto,  es necesario percibir y comprender las emociones propias y ajenas correctamente, con el fin de reforzar los lazos, saber afrontar y evitar los inconvenientes en una relación.

Se conoce como inteligencia emocional todas aquellas habilidades o capacidades para percibir, comprender, controlar y modificar las emociones propias y ajenas.

Existen dos clases de inteligencia emocional:

  1. Inteligencia interpersonal. Consiste en comprender las emociones ajenas y saber reaccionar según el estado anímico del otro.
  2. Inteligencia intrapersonal. Consiste en comprender las emociones propias, tenerlas en cuenta a la hora de tomar decisiones y ser capaz controlarlas en determinadas situaciones.
 

Elementos de la inteligencia emocional:

  • Autoconocimiento. Se refiere al conocimiento y entendimiento de nuestras propias emociones y sentimientos, cómo nos influyen y cómo afectan nuestro comportamiento.

  • Autocontrol. Nos permite reflexionar y manejar nuestras emociones, de forma que no nos dejemos llevar por ellas ciegamente.

  • Motivación. Tanto hacia uno mismo como hacia los demás. Consiste en enfocar nuestra atención y nuestras emociones hacia las metas.

  • Empatía. Consiste en la correcta detección e interpretación de las emociones y sentimientos ajenos. En este caso, también es importante analizar e interpretar todas aquellas señales que se expresan de forma inconsciente, o sea, el lenguaje no verbal.

  • Habilidades sociales. Nos ayudan a pensar en las causas que hayan desencadenado un comportamiento en el otro que nos hace sentir de un modo determinado, y a partir de ahí, decidir cómo debemos reaccionar ante lo que diga o haga.

Gran parte de las decisiones que tomamos están influenciadas en mayor o menor medida por nuestras emociones. Por ello, se considera una persona emocionalmente inteligente, aquella que es capaz de gestionar las emociones propias y ajenas para lograr resultados positivos en sus relaciones.

Después de la difusión de este concepto, aparecieron diversos cursos, talleres y seminarios vinculados al aprendizaje de la inteligencia emocional. Estos se generalizaron rápidamente en el sector empresarial, ya que son herramientas que refuerzan las habilidades en las relaciones intra e interpersonales.

La inteligencia emocional juega un papel muy importante en el correcto desarrollo de las relaciones humanas, desde las sentimentales y familiares, hasta las laborales. Hoy en día las empresas se han dado cuenta que el éxito comercial, la venta de sus productos, la satisfacción y fidelización de sus clientes, radica  en el grado en que sus empleados son capaces de conocer y controlar sus emociones y la de sus clientes. Por ello, las empresas invierten cada vez más en la formación de sus empleados con respecto a la inteligencia emocional.

 

¿Cómo entrenar la inteligencia emocional?

Para mejorar nuestra inteligencia emocional, podemos poner en práctica acciones como:

  • Reconocer la forma en la que nuestro cuerpo reacciona a nuestras emociones. Esto nos ayudará a entrenar y controlar dichas respuestas.

  • Centrarnos más en lo que percibimos que en las acciones que ocurren a nuestro alrededor. Esto nos sirve para observar cómo repercuten dichas acciones y decidir la mejor forma de hacerle frente a las mismas.

  • Salir de nuestra zona de confort, diferenciar aquellas acciones que no son positivas y dar solución a todas las situaciones que representen un conflicto en nuestra vida cotidiana