Conoce los beneficios de realizar una subasta inmobiliaria


Las subastas inmobiliarias son una opción interesante tanto para propietarios como para bancos que buscan vender una propiedad de forma rápida y con una alta rentabilidad. Si bien las subastas de propiedades a menudo se aplican a inmuebles con deudas hipotecarias, una subasta también puede resultar una buena opción para los propietarios que tienen una casa inusual que quieran vender. 

Valor justo de mercado

Uno de los mayores beneficios de la subasta inmobiliaria es la alta probabilidad de vender la propiedad por su valor justo de mercado. Esto sucede cuando los compradores compiten para alcanzar una oferta ganadora, llevando el precio de una casa al precio más alto que los compradores están dispuestos a pagar y al precio más bajo que un vendedor está dispuesto a aceptar. Esto beneficia tanto a los vendedores como a los compradores, quienes pueden utilizar el proceso de subasta como un indicador del valor de la vivienda. 

Aprobación previa

Los compradores que deseen pujar por una propiedad en una subasta inmobiliaria deben registrarse en la agencia inmobiliaria que supervisa la subasta. Esto permite que la entidad de bienes raíces apruebe previamente a los compradores en función de su solvencia. Cuando llega el momento de ofertar, solo los compradores pre aprobados pueden participar y conocer de antemano el precio de reserva del vendedor. Esto garantiza que un comprador pueda realizar la compra de forma segura.

Venta rápida

Las subastas son mucho más rápidas que la mayoría de las ventas de viviendas convencionales. Los vendedores pueden programar una fecha y saber exactamente cuándo se venderá la casa. Esto puede ser útil para programar una mudanza o hacer otros planes que requieran compromisos financieros. La velocidad de la subasta de una casa también reduce el costo que implica vender una casa por parte del agente inmobiliario. Los propietarios también ahorran al reducir los costos de mantenimiento mientras la casa está en el mercado.

Alternativa

La subasta inmobiliaria es una alternativa para los propietarios que tienen una casa que sería difícil de vender o valorar en el mercado abierto. Esto es especialmente cierto para las casas que incluyen algún tipo de característica especial o características inusuales que pueden atraer a un determinado grupo de compradores.

¿Cómo se puede organizar una subasta inmobiliaria?

Para realizar exitosamente una subasta inmobiliaria se debe programar un día para realizar el evento. Antes de dar inicio a la subasta se debe colocar un precio mínimo de salida para la propiedad. Todos los interesados deberían ofertar una cantidad mínima para poder acceder a la subasta, podría ser desde 1% hasta un 3% del valor mínimo establecido. 

Una vez abierta la subasta los potenciales compradores deberán proceder a depositar su oferta dentro de un sobre sellado. Debemos recordar que existe un precio base y lógicamente la oferta, para ser realmente tentativa, debe estar por encima de dicho valor. Una vez que se reciben todas las ofertas, se procede a abrir todos los sobres en presencia de los potenciales compradores, cuidando que el proceso sea lo más transparente posible. La persona o entidad que haya ofrecido la oferta más alta es a quien se le adjudica la propiedad.

Una vez que se cierra la subasta se prepara un contrato de arras donde se le otorga al comprador un tiempo determinado para pagar el 10% del monto. Si este cliente incumple con el pago, automáticamente se adjudica la compra al segundo ofertante.