Cómo diferenciar el contrato compra-venta de arras y de reserva


El contrato de compra-venta de arras y el de reserva pueden parecer similares entre sí, pero en realidad son muy diferentes. Muchas personas suelen confundir uno con el otro al momento de establecer adquirir una propiedad. Por ello queremos mostrarte en este nuevo artículo de blog la diferencia entre estos dos tipos de documentos.

El contrato de reserva suele ser utilizado para adquirir una propiedad a través de un promotor; es decir, una propiedad que todavía se encuentra en construcción o que acaba de ser terminada. Como bien lo dice su nombre, en el contrato de reserva suele realizarse una reserva a modo de seña. Este monto casi siempre suele ser entre el 1% y el 5% del costo total de la propiedad. Luego en el documento se establecen los diferentes pagos hasta llegar a la totalidad del costo establecido que cierra con la firma de la notaría.

Es importante saber que este tipo de contrato no suele rescindirse. Esto quiere decir que el comprador tiene el derecho de recibir la propiedad por el precio preestablecido y en el plazo preestablecido en el documento. Así el vendedor está obligado a venderle la propiedad según lo acorda. En casos excepcionales, sólo se puede rescindir del contrato cuando las dos partes incumplen con lo establecido en el documento.

Ahora veamos la diferencia con el contrato de arras. Lo primero que hay que decir es que este documento está reglamentado por el Código Civil Español, donde se señala tres tipo de contrato: el penitencial (que se suele utilizar más), el penal, y el confirmatorio. En el contrato de arras penitencial, si el comprador no cumple con lo establecido, suele perder el dinero invertido. Por su parte, si el vendedor es quien incumple, éste tiene el deber de reembolsar al comprador el doble de lo invertido. Queda claro que para este tipo de acuerdo siempre se puede pagar una indemnización al comprador si el vendedor decide rescindir del contrato. 

Esperamos que esta aclaratoria sirva para diferenciar estos dos tipos de documentos, que pueden ser muy similares pero que en realidad son muy diferentes entre sí.