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Cohousing: una nueva alternativa habitacional en España

El concepto ‘Cohousing’ ha ido ganando gradualmente importancia en el mercado inmobiliario español. Se trata de una alternativa habitacional que muchas personas han sabido apreciar y aprovechar. Este modelo de vivienda consiste en adaptar los espacios privados del  inmueble con amplias zonas comunes. Esto con la finalidad de potenciar el consumo colaborativo entre los vecinos. 

España, actualmente cuenta con varios proyectos a lo largo de distintas regiones. Muchos de estas propiedades se encuentran principalmente en entornos rurales con precios que van desde 99.000 euros. En grandes ciudades como Madrid y Barcelona existen varios proyectos con características similares, más cercanos al concepto de ‘Coliving’. Para estos casos los precios de compra rondan los 200.000 euros, aunque las propiedades más caras rebasan los 300.000 euros.

Haciendo un repaso por las características de estos proyectos arquitectónicos, analizamos por qué esta alternativa está cogiendo impulso en el mercado y compartimos algunos consejos útiles a considerar antes de dar el paso de apostar por esta forma de vivir y compartir.

Por qué el Cohousing está cogiendo impulso en España

El concepto de Cohousing nació en Dinamarca hace ya medio siglo. Sin embargo, en los últimos años ha cobrado más fuerza como una alternativa moderna en el sector inmobiliario, acoplada a la búsqueda de distintos inversores por conseguir nuevas fórmulas residenciales más asequibles.

En líneas generales, los expertos del Instituto de Valoraciones destacaron que esta fórmula, al igual que otras como el ‘build to rent’, está creciendo cada vez más debido a las dificultades que existe en distintos sectores de la población para comprar viviendas, sumado a la inestabilidad laboral imperante en la actualidad y a la poca capacidad de ahorrar que tiene la población más joven.

Según los estudios, dicho aumento también se debe a la apuesta que muchos han hecho por conseguir un formato de vivienda que se adapte a las necesidades y los hábitos postpandemia. Por ejemplo, la búsqueda de espacio exterior y de diferentes servicios comunes, o las ventajas de vivir fuera de los grandes núcleos urbanos.

Por otro lado, dicha propuesta también se encuentra impulsada por factores humanos como la soledad y la falta de relacionamiento en comunidades urbanas, la cual se ha convertido en uno de los grandes problemas del siglo XXI. “Cada vez vivimos más aislados, especialmente las personas mayores, pese a que las ciudades son cada vez más densas y la tecnología nos conecta más rápido”, expresa.

Cohousing: un modelo habitacional más social y cooperativo

La covivienda sienta las bases para recuperar espacios y experiencias compartidas entre vecinos. Desde lo más tradicional -como prestarse la sal a cuidar de los niños- a otras como la producción de energía fotovoltaica colectiva. A su vez, también se trata de una cuestión de ahorro: ¿Por qué pagar 18 conexiones a internet cuando puedes compartir una?

Muchos afirman que el Cohousing es claramente un modelo habitacional más social y cooperativo, más ecológico y más económico. Ello resulta así tanto en su etapa de construcción como una vez en uso. En definitiva, se trata de un sistema más sostenible, más racional y más apasionante de vivir.

Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, recuerdan que, pese a que esta alternativa está creciendo sobre todo entre la población de avanzada edad, también se está produciendo un cambio de mentalidad entre los jóvenes. En este sentido, se trata de un modelo de vivienda que podría tener más éxito entre los ‘millennials’; quienes dan más importancia a las experiencias que a las propiedades, y quienes son más proclives al modelo de pago por uso que a la tenencia de adquirir un bien o servicio.

Consejos para invertir en un proyecto de Cohousing

Es importante que los nuevos inversionistas sepan en qué consiste el modelo habitacional Cohousing. Claramente se trata de un modelo que pretende valorizar intereses comunitarios en convivencia. Dicho concepto tiene más que ver con una forma de habitar el espacio, que con una fórmula jurídica o tipo edificación. Su fin no es solo vivir en comunidad, sino más bien vivir de forma colaborativa.

Cabe señalar que este modelo no siempre tiene que ser un proyecto verde o sostenible. Un Cohousing no tiene como característica necesaria la sostenibilidad, la que muchos edificios comienzan a aplicar desde las primeras fases de su construcción. En este sentido, no se debe confundir la sostenibilidad que pueda tener un edificio con las características que posee un Cohousing.

La mera existencia de zonas y espacios comunes (comedores, salas multimedia, o jardines…) tampoco es en concreto un atributo esencial de estos proyectos. Si bien los espacios comunes existen en esta modalidad urbana, un cohousing dependerá más de la gestión y participación de sus habitantes, que de la existencia de estos espacios comunes. 

Según se estipula, en el modelo Cohousing prima la existencia de un reglamento de régimen interior consensuado por todos los partícipes. En este se establece el compromiso de participación colaborativa de todos los habitantes del complejo.

Entre las recomendaciones para los posibles compradores, es importante analizar quién promueve este tipo de propuestas, en términos de saber si está o no constituida la cooperativa. También es necesario saber cuáles son sus estatutos y quién o quiénes forman la entidad gestora. Si es en propiedad o lo que se compra es el derecho de uso. O si el desarrollo ya cuenta con las licencias urbanísticas y un proyecto visado.

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